Existen varias ventajas en la adopción de programas de teletrabajo. Entre ellas, se encuentra la reducción en las inversiones inmobiliarias tradicionales y en los espacios de oficina infrautilizados, con la correspondiente disminución de costos energéticos, operativos y de mantenimiento; una
mayor productividad global gracias a una disponibilidad de 24 horas al día, los 7 días de la semana, lo que da lugar a tiempos de comercialización más cortos y una mayor agilidad; retención del talento de los empleados a causa de una mayor satisfacción laboral que permite fijar su propio horario fuera de la jornada laboral tradicional para equilibrar su vida laboral con la personal; menor tiempo de inactividad en general por razones de tráfico, tiempo o enfermedad; menores costos de desplazamiento; mayor capacidad para hacer frente a las situaciones de crisis gracias a una mejor continuidad del trabajo de la empresa.
Según una encuesta realizada por Harris Interactive para Microsoft, de 153 directivos de empresas, la mitad (53%) de las organizaciones encuestadas aplica una política de reducción de desplazamientos y tres de cada diez de las restantes planean implementarla en los próximos meses. Una cantidad de empresas similar aplica políticas de reducción de las emisiones de carbono, y un porcentaje de éstas prevé utilizar las videoconferencias como parte de sus programas de reducción de la contaminación.
Debidamente implementado, el teletrabajo puede introducirse en las organizaciones y mejorar su rendimiento de numerosas maneras, dando lugar a una mayor rentabilidad, productividad y equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados para obtener una mayor retención. |