Me pregunto
lo siguiente: "¿alguien
nace sabiendo leer? No. Hay que
enseñarle, orientarlo,
apoyarlo, escucharlo, contenerlo...
Hay que ayudar al otro a leer,
sea niño, joven o adulto
analfabeto. Entonces, ¿por
qué van a aprender solos?
Habrá genios como Mozart,
que a los tres años hizo
lo que hizo... Pero en general
se necesita la "zona de desarrollo
próximo", se necesita
el diálogo, un sostén
para una presencia tan avasalladora
como es la máquina. Si
no, se hacen "escaneos".
Es decir, quizás por el
ensayo y el error se puedan extraer
o construir algunas cosas pero
no se explota cabalmente la riqueza
enorme que nos acerca Internet.
Por otro lado, no se deconstruye
o no se desmitifica todo lo que
por panacéico se pretende
que se va encontrar ahí.
Hay mucha gente que no publica
en Internet, que no le importa
el "corte y pegue"...
Los últimos hallazgos de
las investigaciones del MIT (Massachusett
Institute of Technology) no van
a estar en Internet al día
siguiente. Hay mucha gente que
ni aparece en Internet y que tiene
un valor enorme en su trayectoria,
en su trabajo.
El docente, en realidad, hace
más de lo que puede por
su función social, por
lo que deja de sí frente
a los exiguos salarios y las condiciones
paupérrimas de calificación.
Yo tengo que decirlo porque soy
docente universitaria. Por otro
lado, creo que no se acompañó
de ninguna manera, -y esto ya
se ha dicho en múltiples
lugares-, con un esfuerzo de formación
y capacitación constante.
Entonces no hay una concurrencia
de esfuerzos.
Los docentes están peleados
con las TICs, disociados, es como
otro registro, otro universo:
no aparece en el rango de sus
preocupaciones y es por eso que
se produce la disociación
entre la vida cotidiana y la escuela.
Entonces, el chico está
en el siglo XXI y va a la escuela
del siglo XIX; después
va al gabinete de Informática,
que está separado porque
no se articula en general con
las áreas curriculares.
Entonces se mueve de siglos muy
rápidamente, con una diferencia
de veinte metros: del siglo XIX
al siglo XXI. Los docentes hacen
lo que pueden.
Hay docentes que no entienden
muy bien qué es esto, hay
docentes que sí, pero todavía
es una vieja deuda. La tecnología
avasalla y los docentes no tienen
herramientas críticas para
deconstruir esto. |