Mime su imagen potenciando sus valores personales
 

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    Mime su imagen potenciando sus valores personales

    System Account
    02:26 AM

    Mime su imagen potenciando sus valores personales

    La imagen que otras personas reciben de usted viene dada por muchos aspectos, y lógicamente el primero, es su aspecto exterior. Cuidar el vestuario y la higiene personal es muy importante, pero una vez salvadas las presentaciones, entran en acción otros elementos como: la comunicación verbal y cómo habla su cuerpo por sí mismo, su educación, como se comporta, la seguridad que tiene a la hora de presentar el tema que lleva a una reunión, al final, lo que está transmitiendo es su personalidad y su saber hacer.

    Por Lola García, Directora de Soluciones Eficaces .

    Resumen:

    •La imagen de una pyme la transmite la persona que la ha creado. L@s empresari@s, a parte de conocer bien el sector en donde se ha ubicado su empresa, deben y tienen que saber comunicar sus valores personales e inculcarlos a las personas que colaboran con ell@s.

    •Ser cortés, amable y tener un buen control de si mismo, contribuirá a crear un mejor ambiente en su empresa y a tener personas mucho más implicadas en su proyecto.

    •Escuchar a los demás, ser comprensivo y discreto le ayudará a mantener una mejor relación con los demás.

    •Motivar y potenciar las buenas formas y el saber estar, ayuda a crear en las empresas en un clima más calido y por tanto, más productivo.

    En el artículo “la imagen personal, un activo muy importante a cuidar”: se habló de la importancia del cuidado de la imagen de las personas que colaboran en las empresas, como un valor muy importante a tener en cuenta por éstas, ya que las personas que representan a una entidad son la carta de presentación de las mismas.

    Independientemente de la preocupación que las organizaciones tengan en potenciar este aspecto de sus recursos humanos, un buen profesional debe atender con mucho esmero este aspecto, ya que es un valor más a potenciar, para desarrollar una carrera hacía el éxito, tanto en los negocios, como en el mundo laboral.

    Destacábamos la importancia que tiene la primera impresión que una persona recibe al conocer a otra, ya que, esta sensación determinará en gran medida el desarrollo de esa reunión o entrevista.

    La imagen que otras personas reciben de nosotros viene dada por muchos aspectos, y lógicamente el primero, es nuestro aspecto exterior. Cuidar el vestuario y la higiene personal es muy importante, pero una vez salvadas las presentaciones, entran en acción otros elementos como: la comunicación verbal y cómo habla nuestro cuerpo por sí mismo, nuestra educación, como nos comportamos, la seguridad que tenemos a la hora de presentar el tema que llevamos a esa reunión, al final, lo que estamos transmitiendo es nuestra personalidad.

    Mimar su imagen personal hará que sea una persona más seguras y que tenga mucha más confianza cuando se relacione con otras personas, y un tema importante a potenciar, son las cualidades personales que tenga en su trato social.

    Algunas de ellas las tenemos ya muy desarrolladas porque en nuestro entorno social y familiar, nos han sido transmitidas, pero si en otras fallamos, sólo queda una cosa que hacer: trabajar para mejorar.

    Algunos de los valores y comportamientos que se deben cuidar y perfeccionar son:

    La cortesía y la buena educación:

    La vida es como un espejo, cuando nos dirigimos a una persona y somos amables y educados, la otra persona, en la mayoría de los casos (siempre hay excepciones) nos contesta de la misma manera. La cortesía y la buena educación reflejan calidad de vida en una persona. Evidentemente los hábitos que arrastramos desde nuestra infancia, hacen más o menos fácil su posterior desarrollo. Hay veces que las urgencias en el trabajo nos impiden que esto sea posible, y que en alguna ocasión se pierdan las formas, pero si tenemos buena voluntad, y nos esforzamos en aprender o practicar, lo conseguiremos.

    El dominio de si mismo:

    Todo el mundo tiene la necesidad de expresar sus sentimientos, ya que en la vida hay momentos de alegrías y de penas, pero también nos encontramos en situaciones de rabia, ira, frustración, etc. El dominio de sí mismo y nuestro temperamento, influyen considerablemente, en el modo de exteriorizar los sentimientos, siendo siempre necesario un cierto control a la hora de saber expresarnos de forma adecuada, elegante y educada.

    Carecer de este dominio puede llevar a situaciones no demasiado buenas, transmitiendo a los demás una imagen no favorable. Algunos ejemplos: estallar en una sonora carcajada, romper a llorar con estruendo, recibir una noticia abriendo la boca o llevándonos las manos a la cabeza, dejarse caer en una silla, dar una patada a una papelera u otro elemento de la oficina, etc.

    Seguramente en alguna ocasión, habrá vivido una situación de descontrol en su oficina, ante una noticia desfavorable o un error, en donde una persona encolerizada reprende a otra en presencia de todos. Dominar esta ira inicial, apartar a la persona o personas implicadas para exigir responsabilidades, es bastante más efectivo, si se hace en privado y con calma.

    La serenidad:

    Otro valor que se debe cuidar con esmero es la serenidad. Ser apacible y sosegado transmite a los demás, una imagen de paz mental y espiritual, además de un gran equilibrio de la persona. Cuando se lidera un equipo humano, transmitir serenidad en situaciones complicadas puede contribuir a encontrar mejores soluciones. En su vida se habrá encontrado en alguna discusión acalorada, donde cada vez que uno habla o mejor dicho, chilla, cuando es contestado, el otro lo hace más alto. Demostrar nuestra educación y templaza, responder de forma educada y aceptar con diplomacia que el interlocutor puede tener razón, hará que salga serenamente de esa conversación, saliendo vencedora la elegancia.

    El saber escuchar:

    Ahora pasemos a otra cualidad que se debe trabajar y que casi siempre, se suele pensar que somos los mejores en ella, saber escuchar. Cuantas veces nos hemos visto en una situación en donde nos están hablando y ante una pregunta de nuestro interlocutor, no somos capaces de contestar. Es importante para poder mantener una conversación, escuchar, porque de esta manera se podrá debatir o replicar, transmitiendo así un gran interés por la persona con la que se está conversando. Se debe evitar, interrumpir continuamente una conversación introduciendo otros temas o no dejando terminar las frases a la persona con se conversa. Es bastante descortés y además, transmite una imagen muy superficial.

    La comprensión:

    ¿Quién en un momento de su vida no ha cometido un error? Yo creo que casi todos en nuestro quehacer diario lo hemos cometido, pues bien, ¿cuánto hubiéramos agradecido que no nos apabullaran culpabilizándonos? Pienso que mucho. La comprensión es otro elemento a cuidar y se produce, cuando se pasan por alto de manera elegante las equivocaciones ajenas, de tal forma, que no se les dé mucha importancia y seguro que encontramos alguna explicación airosa para despejar situaciones difíciles. Evidentemente, los errores no se deben tapar, pero en muchas ocasiones se consigue más, ayudando a la persona a corregir el error, que responsabilizándola por lo que ha hecho.

    La discreción:

    Si desea que los demás confíen en usted, uno de los valores que debe tener muy presente es la discreción. Es una cualidad que no tiene precio y consiste en no revelar, a quien no se debe, asuntos que se conocen por la profesión o situación en la que uno se pueda encontrar. También se deben evitar preguntas que denotan un afán de curiosidad innecesaria o impertinente. Una persona discreta transmite seguridad, mientras que al contrario, puede ser percibida como un peligro en cualquier relación.

    Otros factores:

    Otros valores que harán que la imagen que perciban los demás de usted, mejore de forma ostensible son: la sencillez, que permitirá que le respeten y reconocer los valores de los demás; la concisión, que demostrará la importancia que da al tiempo ajeno; el optimismo, que hará que sea como un imán para otras personas que se sentirán animadas y motivadas a relacionarse con usted.

    También quisiera destacar una cualidad que en algunas civilizaciones se cumple y es respetada por todas las personas, mientras que en otras, se lleva de una manera muy flexible, estoy refiriéndome a La Puntualidad. Creo que es una norma elemental de cortesía, ya que hacer esperar a otras personas es una desconsideración, al quitarles un tiempo que podían haber empleado de otra manera. Además, transmitir la sensación de tener mucha prisa y de ir corriendo a todos los lugares, es una cuestión que debemos evitar.

    Y por último, me gustaría destacar La Amabilidad y La Cordialidad como valores que denotan una buena educación. Potenciar estas cualidades en la persona, la hace más atractiva. Cuando alguien es amable, logra que los que tiene alrededor, se encuentren a gusto y se crea un clima cálido y mucho más productivo. Ser cordial implica hacerse cargo de la situación de cada persona tratando de ayudarla.

    Trabajar los valores que se han descrito contribuye a ser una persona mejor. Además, fomenta y transmite una imagen positiva y profesional de los hombres y las mujeres, que cada día tienen que encontrar nuevas referencias para buscar esa motivación que les impulse a llevar a cabo su vida laboral. Mimar su mente y lo que siente, es un buen comienzo para mejorar su cuerpo, lo que le llevará, a que la percepción que los demás tengan de usted, sea mejor y contribuirá a elevar su autoestima y sus relaciones.

    Lola García, Directora de Soluciones Eficaces

    Lola García, Directora de Soluciones Eficaces

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