Nubes que vienen con buen clima

Muchas compañías aún se preguntan acerca del verdadero valor del paradigma del “cloud computing”. Como se sabe, es bueno predicar con el ejemplo; por eso describiremos aquí cómo Microsoft saca provecho de esta tendencia.
Actualmente, el 80% de las aplicaciones internas de ‘línea de negocios’ de Microsoft operan en la nube. En este camino, se fueron compatibilizando las cuestiones técnicas con las de negocios, en pos de lograr los más altos niveles de rendimiento operativo al menor costo posible. Una nube privada –tal como la concibe Microsoft- cambia radicalmente la forma en que su empresa produce y consume los servicios de TI, al crear una capa de abstracción sobre sus recursos agrupados, lo que le permite ofrecer funciones de una infraestructura de autoservicio real, y optimizar la forma en que administra los servicios de las aplicaciones.
El área de tecnología de la compañía, que gestiona unos 3000 servidores y más de 15.000 máquinas virtuales, utiliza Microsoft System Center Virtual Machine Manager 2012 para administrar de manera centralizada tanto su infraestructura física como la que está virtualizada, lo que le permite maximizar el aprovechamiento de los servidores, y optimizar de manera dinámica el uso de los recursos incluso a través de diferentes plataformas de virtualización.
En cuanto a las aplicaciones, sostiene que al tomar el camino hacia la nube no es mandatorio migrar todas y cada una de ellas. Por el contrario, se debe analizar en cada caso cuán beneficioso pueda resultar el cambio, y en función de ello tomar una decisión. Por ejemplo, si durante el relevamiento de las aplicaciones en los servidores locales se determina que una aplicación ya no será necesaria o saldrá de producción en un plazo de 6 meses, no será migrada a la nube. Luego, hay tres categorías de sistemas: workloads, aplicaciones en general vinculadas al negocio y herramientas. Uno de los principales beneficios del cloud computing es la posibilidad de disponer de recursos ‘on demand’ según las necesidades en cada momento, y en ese sentido, hay workloads recurrentes, otros predecible, otros impredecibles y los que irán surgiendo con nuevos desarrollos para los cuales la infraestructura debe tener la capacidad de escalar. En cuanto a tools, cabe mencionar Microsoft Assessment and Planning Toolkit (MAP), Windows Azure Migration Assessment Tool (MAT) y Windows Azure Pricing Calculator
También en Azure
Microsoft usa su propia nube pública para montar algunas aplicaciones de uso interno. Por ejemplo, migró la solución Journal Entry Management (JEM), para la gestión de documentos e información de movimientos contables diarios. Esto le ha permitido mejorar el rendimiento del sistema, cumpliendo con todas normativas de gobierno corporativo, ahorrar dinero y ofrecer nuevas capacidades a los usuarios, independientemente del dispositivo que utilicen. 5000 personas alrededor del mundo utilizan la aplicación, que procesan 20.000 transacciones y 40 gigabytes mensuales, volúmenes que están creciendo constantemente. El ahorro proyectado a cinco años en costos de operación alcanza los 22 millones de dólares.
Es decir que aun Microsoft, una compañía con operaciones en más de 100 países en los cuatro continentes, con un muy diversificado portfolio de productos, sostiene un esquema híbrido con datacenters tradicionales, como así también soluciones de nube privada y de nube pública para consumo interno, demostrando una vez más que la respuesta a la hora de elegir una plataforma tecnológica debe estar determinada por los objetivos del negocio. Y contribuir a lograr los mejores resultados.
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