Wanderson

Convertirse en un agente del cambio en los barrios pobres de Brasil

Con 24 años de edad, Wanderson Skrock ha cambiado radicalmente su vida en más de una manera. Nacido en medio de la pobreza y criado en un barrio peligroso en Complexo do Alemão, Brasil, donde el tráfico de drogas predominaba, con frecuencia escuchaba a otros decir que “las personas como él” estaban mejor muertas. Pero gracias al trabajo de CDI Comunidade en los barrios pobres de Río de Janeiro (también conocidos como favelas) descubrió un futuro más brillante a través de la tecnología. Ahora, su misión consiste en transformar la vida de otros al ayudar al CDI a seguir con esa labor en su comunidad.

CDI es un socio YouthSpark de Microsoft en Brasil y una organización clave para ampliar el acceso a la tecnología. Su objetivo consiste en erradicar lo que llaman “el apartheid digital”. Socio de Microsoft desde hace más de 15 años, CDI ha recibido donaciones en efectivo por medio de nuestras iniciativas YouthSpark y también ha participado en el programa de Tecnología para el Bien de Microsoft, que ayuda a las organizaciones sin fines de lucro a cumplir sus metas, ampliar su alcance y resolver los problemas sociales más difíciles con la ayuda de nuestras donaciones de software, herramientas y recursos.

Microsoft YouthSpark es una iniciativa de la compañía diseñada para crear oportunidades para cientos de millones de jóvenes alrededor del mundo. A través de alianzas con gobiernos, organizaciones sin fines de lucro y empresas, buscamos empoderar a los jóvenes para que imaginen y desarrollen todo su potencial al conectarlos con mejores oportunidades de educación, empleo y emprendimiento.

En la actualidad, Wanderson es un modelo a seguir y un educador social que, a bordo de un camión tecnológico, visita muchas comunidades similares a aquellas donde él creció. Su trabajo beneficia tanto a jóvenes como a adultos porque se identifican con su labor y les ayuda a reconocer las posibilidades que tienen a su alcance.

Wanderson creció en una zona pobre de Complexo do Alemão. Debido a malas elecciones durante su adolescencia, fue enviado a un centro juvenil en dos ocasiones antes de cumplir los 17 años. Durante su última estancia tomó cursos de tecnología a través del CDI. Desde entonces, inició una relación con la organización que sigue vigente al día de hoy.

En el 2008 concluyó su primer curso de tecnología. Al poco tiempo, en el 2009, tomó un curso para convertirse en educador social y pronto comenzó a trabajar en la misma institución que lo había ayudado en el pasado. Después de eso, participó en otros proyectos del CDI impartiendo cursos de Inclusión Digital en más de 10 favelas.

A lo largo de los últimos seis años, ha impartido docenas de cursos a través de la organización y ha seguido siendo testigo del poder del cambio, que él mismo experimentó, en la vida de otros a su alrededor. “He visto a policías y guardias correccionales que nunca hubieran creído que la transformación es posible y que ahora cambiado de opinión después de tomar uno de mis cursos. Fue entonces que me di cuenta de que las comunidades de bajos recursos necesitan ‘agentes del cambio’, educadores que ayuden a los estudiantes a luchar por sus derechos y a construir un mejor lugar para vivir”, dijo Wanderson.

A medida que su trabajo en CDI progresaba, se le brindó la oportunidad de trabajar como asistente de recaudación de fondos en la oficina de la organización en Río de Janeiro. Wanderson también se inscribió en la universidad para cursar una licenciatura en Administración de Empresas y trabaja como parte de una iniciativa que utiliza un camión tecnológico para visitar las comunidades rurales, donde ofrecen una extensa selección de cursos como ciencias de la computación, ciudadanía y emprendimiento. Actualmente se dedica a capacitar gente para convertirlos en agentes del cambio.

Historias como la Wanderson demuestran el poder del trabajo conjunto con socios locales en Latinoamérica y alrededor del mundo, con la participación de las comunidades para desarrollar soluciones tecnológicas innovadoras, accesibles y eficientes que ayuden a resolver los problemas sociales más graves.

Wanderson cree firmemente en la labor transformadora de su organización: “Podemos ayudar a nuestros estudiantes a desarrollar un razonamiento analítico y generar nuevas oportunidades de vida. Les podemos enseñar a identificar esas oportunidades. Considero que podemos ayudar a la gente a cambiar, que podemos transformar nuestras comunidades, que podemos cambiar nuestro país, y, ¿por qué no?, que podemos cambiar el mundo”.

La llama que Wanderson lleva por dentro se fortalece cada vez más, y uno de sus siguientes objetivos es estudiar Recursos Humanos para poder capacitar a otros y continuar la misión de compartir con las poblaciones en riesgo los conocimientos que necesitan para transformar sus vidas. “Pienso que podemos tener un impacto positivo en la vida de alguien que lo necesita —al igual que sucedió conmigo— y brindarle apoyo para que pueda progresar”, afirma.

"He visto a policías y guardias correccionales que nunca hubieran creído que la transformación es posible y ahora han cambiado de opinión después de tomar uno de mis cursos. Fue entonces que me di cuenta de que las comunidades de bajos recursos necesitan ‘agentes del cambio’, educadores que ayuden a los estudiantes a luchar por sus derechos y a construir un mejor lugar para vivir". Wanderson Skrock, Brasil.