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Nube privada

Por Aylton De Souza
Gerente de Producto Cloud
Microsoft Latinoamérica

Control eficaz en un mundo abierto y productivo

Recientemente Microsoft publicó nuevos materiales que ayudan a entender el paradigma de la computación en la nube, para contribuir a la toma de mejores decisiones. Junto con una creativa campaña publicitaria donde los protagonistas regresan del futuro para agradecer la elección de las tecnologías cloud en la actualidad, en estos documentos se han sintetizado perspectivas muy claras y datos precisos para vislumbrar el valor de negocios de montar una infraestructura informática online con tecnologías Microsoft. Autoservicio de los usuarios, apertura para administrar diversas tecnologías en un entorno heterogéneo y simplificación en el licenciamiento, las principales ventajas.

Los beneficios de una nube privada (private cloud) son múltiples: agilidad en el negocio, flexibilidad, reducción de costos, escalabilidad y confiabilidad, son los más destacados. Por cierto, son similares a las ventajas de la nube pública, pero con capacidades avanzadas de adaptación a las necesidades particulares de cada organización y con un mayor control de todas las variables en juego. Sin dudas, la virtualización es uno de los pilares claves para la conformación de una nube privada; sin embargo, considerando que normalmente las empresas sostienen entornos heterogéneos, con servidores físicos y virtuales, aplicaciones locales y virtualizadas, en el propio centro de cómputos o en la nube, y teniendo en cuenta también que integran diferentes tecnologías, hay otro actor que toma un protagónico: System Center, la familia de productos para gestionar todos los recursos de TI de la compañía.

La abstracción de recursos que constituye una nube privada, para ser efectiva, requiere de una administración muy eficaz. Es posible montar una nube privada contratando servicios de datacenter hosteado o de servidores privados virtuales en los Hosting Partners de Microsoft, pero si piensa en armar su propia nube, tendrá que considerar la combinación de Windows Server Hyper-V con System Center para agilizar las tareas de TI y poder concentrarse en el negocio.

Con una nube privada, se aceleran los tiempos de puesta en marcha de nuevas aplicaciones que requieren las áreas funcionales de la compañía, se habilita el autoservicio de requerimientos de recursos según parámetros pre-establecidos y por ende todo el ciclo de vida del software es más ágil. Asimismo, se mejora la disponibilidad y el rendimiento de los aplicativos, gracias al monitoreo y el diagnóstico preventivo de posibles fallas, además de acelerar los tiempos de implementación de reparaciones cuando fueran necesarias, para un cumplimiento más preciso de los acuerdos de nivel de servicio o SLAs. Viejas y nuevas aplicaciones pueden brindarse en este entorno como servicios.

Interoperabilidad

En una nube privada con tecnologías Microsoft se pueden integrar diversas tecnologías. Por ejemplo, hypervisores (soluciones de virtualización) propios, de VMWare y de Citrix; se pueden correr y administrar diferentes sistemas operativos, incluyendo Linux o versiones antiguas de Windows Server. Agreguemos un dato no menor: con Hyper-V, a diferencia de otras alternativas del mercado, el licenciamiento es por procesador, y en cada uno de ellos hay ilimitados derechos de virtualización. Es decir, no se abonan adicionales por máquinas virtuales dadas de alta, mientras estén en el procesador ya licenciado.

Nuestra visión está enfocada en que su compañía extraiga los máximos beneficios posibles de la nube y que tenga la libertad de elegir las tecnologías con las que trabaja. En esta plataforma se facilita una administración general, de identidades, de equipos virtualizados y de entornos de desarrollo; se pueden vincular recursos en diferentes centros de cómputos propios o de proveedores de servicios de hosting; y se puede hacer todo esto, cumpliendo las más estrictas normas de calidad y seguridad. La gestión de aplicaciones, la entrega de servicios a los usuarios en procesos automatizados y la administración de toda la infraestructura en un todo integrado, brinda enormes ventajas competitivas. System Center, en una herramienta, incorpora todas las funcionalidades que se requieren para una nube privada, algo que en otras alternativas del mercado requiere hasta de siete productos diferentes con tres esquemas de licenciamiento, por procesador, por instancia y por máquina virtual. En Microsoft, esto se reduce a uno, con el beneficio adicional de Software Assurance, que posibilita disponer de cualquier nuevo producto de la suite por 3 años. En organizaciones de mediano porte, con un promedio conservador de consolidación de servidores con 6 máquinas virtuales por procesador físico, el costo de una solución con Windows Server Hyper-V y System Center podría tener un costo de hasta 5 veces menos que con la competencia.

Las empresas que ya están explorando la virtualización, saben que el crecimiento de los servidores virtuales es exponencial. A medida que la compañía crece, o el entorno virtualizado que forma parte de una nube privada se expande, la diferencia en el costo total de propiedad se hace más y más evidente y pronunciada a favor de las herramientas Microsoft. System Center 2012 incluye App Controller, Operations Manager, Orchestrator, Service Manager, Virtual Machine Manager, Data Protection Manager, Endpoint Protection y Configuration Manager. El programa Microsoft TechNet tiene un amplio espectro de canales de capacitación gratuita para conocer el manejo de todas estas funcionalidades; el más destacado sin dudas es la Microsoft Virtual Academy (MVA), y también son muy recomendables las certificaciones para profesionales de TI que aseguran el máximo aprovechamiento de los recursos. El producto se puede descargar y probar visitando el Centro de Evaluación de TechNet.

Toda la información está en el portal de Nube Privada de Microsoft.

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