![]() ¿Se ha preguntado alguna vez si entraña algún riesgo abrir una hoja de cálculo adjunta a un mensaje de correo electrónico enviado por un compañero, bajarse de la Red un protector de pantalla o un cursor, o descargar archivos de música o de vídeo del equipo de un extraño? Bien. Antes de hacerlo, tenga presentes los posibles riesgos que podría suponer para su equipo y para la red de su empresa. Para proteger el equipo de los peligros que pueden derivarse de una descarga de archivos se precisan ciertas dosis de previsión, un mínimo de precaución y un estricto cumplimiento de la regla: "En caso de duda, guardar antes de descargar". Siga leyendo para saber cómo puede evitar incurrir en riesgos para la seguridad cuando descargue archivos. Cuidado con el software malintencionadoUna operación de descarga de archivos es más que una transferencia de datos a su equipo. Entre las modalidades de descarga posibles pueden citarse las siguientes: instalar programas desde un CD, abrir imágenes o vínculos a sitios Web desde el correo electrónico, copiar documentos de Word y hojas de cálculo de Excel desde la red de la empresa, actualizar software adquirido a través de Web o transferir archivos de música desde un equipo que se encuentre a muchos kilómetros. Esos archivos pueden ser precisamente lo que esperaba... o quizá algo menos inofensivo. El software malintencionado (también conocido como malware) es capaz de perjudicarle o causar daños en su equipo; puede tratarse de virus, gusanos, software espía y otros programas destructivos. Un virus podría borrar datos guardados en el PC o franquear a alguien el acceso al equipo, a la red y a otros equipos conectados a ésta. Para una empresa, las consecuencias podrían ser desastrosas; sobre todo si el virus destruye información reservada, como listas de correo y otros datos confidenciales. En sus manifestaciones más habituales, el software espía puede cambiar el comportamiento de un equipo, ralentizar su funcionamiento e, incluso, conseguir que se bloquee. Más alarmante aún es el hecho de que el software espía puede utilizarse para realizar un seguimiento de sus hábitos de exploración y robarle datos tan importantes como contraseñas, además de permitir a posibles atacantes hacerse con el control del equipo. El software malintencionado puede instalarse en el equipo sin su conocimiento ni consentimiento, o también acompañar a un programa que el usuario pretende descargar. Por ejemplo, podría darse el caso de que el supuesto juego que ha estado descargando ha encontrado el número de su tarjeta de crédito y se lo ha enviado a un atacante. Algunos programas malintencionados se propagan automáticamente enviando desde un equipo infectado mensajes a todas las direcciones de correo electrónico que encuentra. Prepárese: Fortalezca las defensas de su equipoPara empezar, reduzca la vulnerabilidad del equipo ante riesgos externos. Tenga en cuenta que existe la posibilidad de que su empresa ya utilice estas medidas de protección, por lo que es recomendable que consulte al administrador del sistema antes de seguir las instrucciones que se indican a continuación. Incremente el nivel general de seguridad del equipo
Mantenga su red de seguridad de software actualizada
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