![]() Es posible que su equipo esté bien protegido, pero no hay ninguna tecnología capaz de combatir todos los peligros. Y ahí es donde entra en juego la inteligencia. Tenga presentes los cuatro puntos que se describen a continuación antes de hacer clic en un archivo adjunto (o en un vínculo) de un mensaje de correo electrónico o de mensajería instantánea, de descargar un archivo de un sitio Web (o de un anuncio emergente), o de compartir música u otros archivos del equipo de un desconocido. 1. Espere antes de abrir archivos adjuntos y de hacer clic en vínculos
2. Descargue los archivos desde sitios acreditados En Internet no todos los entornos son seguros. Tenga precaución a la hora de realizar una descarga de un sitio Web, si ha llegado allí desde un mensaje de correo electrónico de una fuente desconocida. Tenga también cuidado si el sitio contiene material cuestionable, figuran ofertas que parecen demasiado buenas para ser ciertas o no se incluye una declaración de privacidad inequívoca por escrito. 3. Respete la ley Recuerde que los archivos con letras, música, software o contenido de vídeo que descargue son creaciones de algún autor. Usted (o sus hijos) corren el riesgo de incurrir en un delito si utilizan sin permiso el material protegido por las leyes de autor. Infringir las leyes que regulan el uso de este material puede ser motivo de sanciones administrativas e incluso de penas de prisión. Y, si bien es cierto que antes sólo se perseguía a los delincuentes a gran escala, actualmente ya hay muchos usuarios domésticos que han sido juzgados y condenados por ese motivo. Asimismo, en algunos países y regiones hay materiales, como determinados tipos de pornografía, cuya descarga, visualización o posesión son ilegales. 4. Actúe con precaución a la hora de instalar y utilizar programas de uso compartido de archivos Cuando utilice programas de uso compartido de archivos (de igual a igual o P2P) para intercambiar música, vídeo y otro material a través de Internet, algunos de los archivos que tenga en el equipo estarán disponibles para otros usuarios que utilicen un software similar. La utilización de algunos programas de uso compartido de archivos también puede dejar expedito el camino de entrada a su equipo para ataques desde Internet. El software de uso compartido de archivos también presenta otros riesgos. Estos programas pueden ser portadores de software malintencionado (malware). O pueden inducirle a cargar contenido ilegal, como canciones protegidas por derechos de autor o determinados tipos de pornografía. Y, una vez en el equipo, algunos de estos programas pueden resultar difíciles de eliminar (en el supuesto de que llegue a localizarlos). Así pues, lo mejor es que sólo comparta archivos con personas a las que conoce y en las que confía. Hay personas sin escrúpulos y malhechores que anuncian su deseo de compartir música o películas, que en realidad son archivos con imágenes perturbadoras, virus o algo peor. |