
Internet ha abierto un mundo de posibilidades en la investigación genealógica, que permite a aquellos que investigan el pasado familiar obtener las respuestas deseadas o un hilo de investigación con el que seguir trabajando.
Aunque Internet proporciona un foro virtual con lo que parecen recursos genealógicos interminables, cualquier persona, tanto si se trata de un aficionado como de un profesional, deberá estar preparada para filtrar informaciones dudosas o estafas que se aprovechan del sector más desconocido del ciberespacio.
Antes de empezar a indagar en el pasado de su familia en línea, consulte las siguientes directrices que le ayudarán a detectar y evitar las estafas genealógicas más habituales.
1. | Software y servicios engañosos. Algunos productos de software genealógico y servicios en línea pueden ser engañosos en lo que realmente ofrecen, como datos compilados de apellidos y árboles familiares. En la mayoría de casos, esta información está disponible gratuitamente en Internet. Podría decirse que estos productos y servicios le facilitan el trabajo, pero siempre es buena idea consultar antes las fuentes gratuitas, como Cyndi's List, RootsWeb y Eastman's Online Genealogy Newsletter antes de ir a buscar la tarjeta de crédito. |
2. | El viejo truco de la herencia falsa. Esta estafa está diseñada para sacar dinero a los presuntamente verdaderos herederos de un dinero mediante costes administrativos falsos. Funciona de este modo: se le informa de que existe una herencia no reclamada relacionada con su familia y se le envía información sobre cómo reclamar esa herencia, tras pagar diversos honorarios al informador para gestionar los bienes perdidos, que para empezar nunca han existido. La tristemente famosa estafa americana de los Baker es un ejemplo clásico de ello. Sugerencia: obtenga información sobre otras estafas como ésta consultando No deje que ningún correo electrónico engañoso de obtención de dinero rápido lo tome desprevenido. |
3. | ¡El historial familiar completo de [su apellido]! Quizás haya visto antes alguno de estos anuncios que ofrecen un libro único sobre su historia familiar, que en ocasiones se remonta a varios siglos atrás. En realidad, estos libros suelen ser poco más que directorios telefónicos fabricados en serie que asocian su apellido con una lista de nombres seleccionados aleatoriamente acompañados por una breve historia genealógica que no guarda ninguna relación con su familia real. La mejor opción: busque usted mismo la información. |
4. | Malos genealogistas Aunque es posible obtener un certificado de algunas fuentes privadas, los genealogistas no están regulados y no necesitan una licencia oficial. Cualquiera puede decir que es un genealogista. Los datos genealógicos son fáciles de falsificar y los timadores lo saben. Si realmente busca un genealogista deberá pedir referencias que puedan verificarse o confiar en terceras partes legítimas, como la Association of Professional Genealogists (en inglés) de Estados Unidos. Tenga siempre en mente la máxima del genealogista: "sin pruebas no hay verdad que valga". |
Para obtener sugerencias sobre cómo publicar los datos familiares en línea con más seguridad, lea nuestro artículo sobre Cómo proteger su información genealógica.