Las necesidades tecnológicas son cada vez más crecientes y complejas, e impulsa a las empresas a contratar servicios externos que puedan responder eficientemente a la demanda. Y esta decisión, por cierto estratégica, no minimiza la consideración que se realiza por los servicios otorgados en outsourcing. Al contrario, los valoriza aún más ya que los pone en manos de especialistas cuando muchas veces, no es posible tomarlos internamente, ya sea por falta de personal, o por el costo que tiene ofrecer ese servicio. El outsourcing, que puede involucrar diferentes áreas de una empresa (recursos humanos, administración, comunicaciones), crece muy rápidamente en el sector TI, a partir de la contratación de servicios informáticos y telecomunicaciones, que en muchos casos incluye la compra actualización del hardware, por parte del tomador de la tercerización. Hoy, el número de empresas de TI dedicadas al negocio del outsourcing es cada vez mayor, y en este contexto, Microsoft pone nuevas y poderosas herramientas a su disposición para que puedan administrar la información de sus clientes en forma eficiente y bajo un modelo de servicios World class. Hay un nuevo sitio de recursos para empresas que ofrecen outourcing http://www.microsoft.com/serviceproviders/hostingproviders.mspx que también permite orientar a las empresas que eligen tercerizar parte de sus servicios para lograr sus objetivos de reducir costos El outsourcing de servicios tiene un largo historial, y recibió gran impulso a partir del web hosting, cuando las empresas comenzaron a contratar servidores para alojar sitios web y bases de datos online. Y hoy en día, a través de los datacenter aumentaron su oferta de servicios en los cuales las empresas hasta pueden entregar el mantenimiento de aplicaciones y redes, sus propios equipos y hasta el área de sistemas en forma integral. Para que la migración hacia la tercerización de sistemas sea exitosa la consultora Gartner hace hincapié en cuatro recomendaciones a tener en cuenta. En primer lugar hay que determinar claramente qué tareas y procesos merecen ser asignados a un tercero. Y esto no solamente debe ser considerado como una reducción de costos sino que puede implicar hasta un incremento pero por un mejor servicio o bien por su ampliación. Una vez definida la porción o totalidad de funciones a tercerizar, habrá que convocar a distintos proveedores para evaluar sus propuestas. Aquí es conveniente tener en cuenta, más allá de los presupuestos, la calidad tecnológica que se ofrece y la convergencia de sistemas entre las dos empresas. Después de haber determinado qué proveedor es el más conveniente se podrá comenzar a negociar un contrato de locación de servicios. Y en este punto hay que saber que la duración de los mismos si bien puede ser variable, para grandes tercerizaciones generalmente oscila entre dos y tres años. Finalmente, la cuarta recomendación se centra en la supervisión de los servicios mientras dure el contrato. Para esto, es necesario que los responsables de sistemas de las empresas contratantes se adapten a una actividad aún más gerenciadora que desarrolladora. Más allá de estas recomendaciones, también habrá que sentarse a analizar pros y contras que la decisión implica. En el sector de las contras se puede argumentar que a partir del momento de la tercerización la estrategia de IT de la empresa quedaría prácticamente fuera de la empresa. Según algunos especialistas, la tercerización de servicios no siempre implica esto, por lo cual es recomendable mantener la dirección estratégica del área, aunque la operación diaria esté tercerizada. También se pueden encontrar dificultades a la hora de controlar el nivel de servicio o cuando se quiere hacer un seguimiento de determinados desarrollos o bien lanzarlos. Esto, sin duda alguna, dependerá del nivel de gerenciamiento y control que realicen los responsables de sistemas contratantes. En este sitio http://www.microsoft.com/serviceproviders/licensing/default.mspx podrás encontrar información sobre el tema, y muchas experiencias que te permitirán elaborar un contrato fuerte, que contemple las necesidades de las partes que llevan a cabo un proceso de outsourcing. Por el lado de las razones para estar a favor del outsourcing aparece la posibilidad de una reducción de costos que, como ya se dijo, no siempre es el factor determinante, ya que hasta puede implicar una inversión superior para incrementar los servicios. También podría implicar una reducción del personal in house afectado a las tareas de tecnología y a la eliminación de costos asociado en la implementación de nuevo hardware y software para llevar a cabo los procesos de negocio. |