 Primero fue lanzada como campaña global, y poco tiempo después, llega a América Latina la iniciativa por el software genuino. Y tiene un claro objetivo: reducir la piratería en la región. Solo a nivel estatal, hay informes que señalan que el índice de copias ilegales oscila entre el 57 y el 85 por ciento del software disponible en el mercado, con amplias variaciones según cada país. A nivel global, esta iniciativa también tiene una explicación clara: la cifra promedio mundial es del 35 por ciento. Es un índice alto para países como los Estados Unidos, China, e incluso la región europea. En países como España, el software ilegal representa casi la mitad del software vendido, según un informe reciente de Business Software Alliance (BSA). Por eso, como parte de su compromiso de ayudar a proteger a los consumidores y a los distribuidores contra el software falsificado y otras formas de piratería de software, Microsoft Latinoamérica anunció el día de hoy su Iniciativa de Software Original (GSI, Genuine Software Initiative, en inglés) que reúne las diferentes actividades e inversiones de la compañía dirigidas a combatir la falsificación y otras formas de piratería de software en un solo esfuerzo coordinado. La iniciativa se centrará en incrementar las inversiones en tres áreas estratégicas clave: educación, ingeniería y ejecución. Los esfuerzos educativos son cruciales para ayudar a proteger a los consumidores y reducir la piratería de software. La mejor manera de ayudar a proteger a los consumidores consiste en crear conciencia sobre este problema y prepararlos para identificar el software falsificado y saber qué medidas tomar ante un problema tan grave que afecta a toda la industria tecnológica. De acuerdo al estudio anual mundial de piratería de software para PCs presentado recientemente por la Business Software Alliance (BSA), se estima que el 68 por ciento del software empaquetado e instalado en computadoras personales (PCs) en Latinoamérica en el 2005 fue ilegal, lo que representó pérdidas en la industria que superaron los 2.000 millones de dólares al año. Igualmente se estima que las pérdidas mundiales por piratería de software llegaron a 34.000 millones de dólares en el 2005, un incremento de 1.600 millones sobre los resultados presentados el año anterior. "Al reconocer y reportar el software falsificado, los consumidores pueden protegerse a sí mismos y a otros consumidores, lo que beneficiará no solo a ellos sino también a los proveedores y a la industria de software en general", dijo Jorge Cabeza, gerente Regional de Licenciamiento para la división de SMS&PM Microsoft Latinoamérica. "Sin duda alguna, este tipo de iniciativa es una buena inversión en donde todos ganamos", agregó. Los analistas de la industria concuerdan: "Éste es un mundo diferente, más peligroso", dijo Laura DiDio, colega investigadora de The Yankee Group, al comentar acerca del problema de la piratería en la industria. "La tecnología es cada vez más sofisticada, pero también lo son los piratas de software. Los consumidores o las empresas que utilizan software falsificado ponen en peligro sus PCs y sus redes, ya que puede enfrentarse a códigos modificados, virus o incluso robo de tarjetas de crédito. Al final, el consumidor y la empresa pueden sufrir tanto o inclusive más daño, que los proveedores de software". La estrategia para crear conciencia consiste en trabajar con los socios de la industria para lograr que los consumidores conozcan los riesgos asociados a la adquisición e implementación de software falsificado. Debido a que Internet simplifica el comercio, los piratas de software utilizan este canal de comunicación para vender software ilegal. La posibilidad de que un sistema se infecte por spyware u otro software dañino, como virus, o de que reciba código incompleto aumenta cuando los consumidores adquieren software falsificado a través del Internet. "Antes sólo nos enfrentábamos a copias de software falsificadas sin licencia que dañaban a Microsoft y al ecosistema de socios que viven de la venta de nuestros productos. Actualmente, el problema es mucho más grave, y es responsabilidad nuestra hacer todo lo que esté en nuestras manos para proteger a los consumidores y asegurarnos que adquieran y utilicen software Microsoft original", agregó Cabeza. Además de exponer a los usuarios a problemas críticos como robo de identidad por la adquisición de software ilegal, la instalación y el uso de software falsificado impide obtener actualizaciones y productos adicionales, tales como versiones nuevas de Microsoft Windows Media Player o Microsoft Internet Explorer. El acceso a estas tecnologías se ofrece a los usuarios de productos Microsoft Windows original a través de un proceso de validación.
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