En el pasado, si se apagaba el equipo para ahorrar energía o para ampliar la vida de la batería del portátil, tardaba bastante en reiniciarse cuando deseabas volver a utilizarlo. Con Windows Vista, puedes usar fácil y rápidamente el equipo cuando lo desees, a la vez que alargas la vida de la batería. El estado predeterminado de interrupción es el nuevo estado de energía Suspensión. Basta con hacer clic en el botón de encendido del menú Inicio en el equipo y éste guardará automáticamente la sesión actual en la memoria. A continuación, entrará rápidamente en un estado de energía muy baja. También guardará la sesión en la unidad de disco duro, de modo que puedas tener acceso a ésta en el caso de que la memoria se quede sin energía. A continuación, cuando desees volver a usar el equipo, simplemente presiona el botón de encendido de éste. El equipo se encenderá en unos segundos, tal como lo dejaste la última vez.

Al poner el equipo en suspensión, puedes ahorrar tiempo y energía, además protegerás la información.
A diferencia de Windows XP, que ofrecía los modos de espera e hibernación, Windows Vista combina las ventajas de ambos modos en el estado de suspensión para simplificar todo el proceso para los usuarios. Para que la velocidad y el rendimiento sean óptimos a la hora de poner el equipo en suspensión y al reanudarlo, compra un nuevo equipo con Windows Vista preinstalado, en lugar de actualizar tu equipo actual.