Tecnologías, tecnolofobias.Ante un anuncio tecnológico, hay siempre reacciones de diverso signo, sin que ninguna de ellas pueda estimarse como la única recomendable. Veamos algunas actitudes "patrón" de reacción que Ramón Corominas, Subdirector General Estrategia y Operaciones Sabadell Grupo Asegurador cuenta desde su experiencia. Por Ramón Corominas Subdirector General Estrategia y Operaciones Sabadell Grupo Asegurador. Para la Revista Ser Empresario. Después de haber ejercido profesionalmente durante treinta años en tres de las cuatro primeras multinacionales mundiales del sector informático, tengo una cierta tendencia a ilusionarme con cualquier noticia de una nueva tecnología de posible aplicación en cualquier sector. También he adquirido la certeza de que solo uno de cada tres "anuncios revolucionarios" llega a ser de rentable aplicación en nuestros negocios. Ante un anuncio tecnológico, hay siempre reacciones de diverso signo, sin que ninguna de ellas pueda estimarse como la única recomendable. Veamos algunas actitudes "patrón" de reacción: El primero del barrioEs la reacción del empresario o responsable de informática que decide aplicar de inmediato "esa" nueva tecnología que ya está disponible en nuestro sector. En muchas ocasiones se piensa en qué proceso podría ser aplicada, y no qué proceso precisa de una mejora con una nueva tecnología... o con un simple cambio de procedimiento. Un ejemplo de ello fue la posibilidad que brindó Telefónica, hará unos trece años, de que una llamada externa pudiera "saltarse" la clásica centralita telefónica y "sonar" en la extensión de la mesa del empleado deseado de forma directa. Una de las principales empresas multinacionales de la alimentación en España aplicó de inmediato esta nueva posibilidad tecnológica. Como sea que los empleados no estaban mentalizados en hacerse cargo de la llamada de teléfono de la mesa de un compañero cuando este estaba ausente, el nivel de servicio al cliente externo descendió de inmediato. El fallo fue utilizar la nueva tecnología antes de preparar la organización para la misma. Otro ejemplo lo han vivido los primeros usuarios de la tecnología de transmisión por cable de servicio integral (televisión + teléfono + "ADSL"), muchos de los cuales estuvieron más de un mes sin línea telefónica en sus hogares. Precipitarse en la implantación de toda nueva tecnología sin que ésta responda a un a necesidad que la motive con anterioridad y una organización capaz de soportarla, acostumbra a tener resultados negativos. La duda eternaSería el caso opuesto al anterior. No compré un Pentium III porqué sabía que en algunos meses más anunciarían el Pentium IV. No me planteo la digitalización de documentos (gestión documental) porqué aún dispongo de muchos impresos "antiguos". No tengo prisa en permitir la contratación a través de web pues tengo muchos empleados para esta tarea interna que me costará reciclar y me plantearán conflictos internos si su trabajo desciende o tiende a desaparecer. Si nuestros competidores sectoriales utilizan las nuevas tecnologías para rebajar sus costes o para ofrecer un mejor servicio al cliente, mientras nosotros esperamos y esperamos a tomar decisiones por miedo a las reacciones internas al cambio o por un excesivo conservadurismo, seremos los "últimos del barrio" y peligrará nuestra subsistencia en el mercado. Tecnologías probadasEntre los dos puntos anteriores, está la necesidad de "ojear" constantemente las nuevas tecnologías ya en uso, para ver si coinciden con problemas que queremos solucionar o si pueden ayudarnos a optimizar un proceso y/o procedimiento, o si pueden hacernos más competitivos. Ejemplos de esta posición de equilibrio serían: - La utilización de la firma electrónica en nuestra relación con clientes y proveedores. Dos millones de españoles la hemos utilizado para nuestra declaración a Hacienda, pero solo un 3% de empresas la han adoptado para suprimir el soporte papel en sus transacciones, para extender su horario de atención a clientes las 24 horas del día (no se precisa presencia para el cierre de la transacción), o para admitir un pedido a través de un teléfono móvil. - La gestión documental (información digitalizada) que permite prescindir del archivo manual de documentos y del espacio requerido para ello, la recuperación de documentos desde cualquier punto del universo donde haya un acceso a Internet (si se tiene atribuciones asignadas para ello) y la mayor seguridad de que nuestra documentación no será "accesible" sin nuestro consentimiento. - El puesto de trabajo constituido por dos pantallas manejadas con un mismo teclado y un mismo ratón, que, por muy poco coste, permiten al empleado acceder a dos programas diferentes de tratamiento de datos sin estar constantemente "entrando y saliendo" de una ú otra aplicación. Ejemplos simples, probados, económicos y aún de escasa utilización en nuestro país. CompetitividadAceptemos que algunos negocios no perderán competitividad si no utilizan la tecnología existente y positivamente experimentada. Salvo este tipo muy específico de "negocio", la aplicación de las nuevas tecnologías en los procesos de negocio marcan, hoy por hoy, el nivel de competitividad de una empresa en el mercado. Estaríamos de acuerdo en que no podemos volver la espalda a la evolución tecnológica. Estaríamos de acuerdo en que la reducción de costes operativos y la mejora de servicios a nuestros clientes, empleados y proveedores nos permitirá seguir en el mercado y competir. Apostamos por la tecnología para ser competitivos. ¿Y que pasa si nuestros competidores también disfrutan de las mismas tecnologías? ¿Que va a distinguirnos entonces de todos ellos? Competitividad sostenibleLa nueva tecnología que implantemos para ser iguales que nuestros competidores es una tecnología "defensiva" que nos ayuda simplemente a "no quedarnos atrás", pero no nos permitirá vender más caro que los demás o producir con menos coste. (Tener más beneficios que nuestros competidores, en suma). Para ser competitivos (diferentes a los demás por ofrecer mejores beneficios a nuestros clientes) debemos enraizar la tecnología a nuestra organización ( crear nuevos procesos internos con esta tecnología,) de manera que si nuestros competidores quieren copiar nuestras prestaciones, no les baste utilizar la misma tecnología, si no que se verán obligados a "copiar" nuestra organización, cosa harto más complicada. |