Vivir para innovar

Pablo Rodríguez, investigador español del Microsoft Research Center de Cambridge, trabaja en el desarrollo de productos en las áreas de Internet, multimedia y redes móviles. Su mayor satisfacción: crear tecnologías que mejoren la calidad de vida de las personas.

Texto: Carolina Blackburn


Pablo Rodríguez, investigador del Microsoft Research Center de Cambridge.

Pregunta: ¿El investigador nace o se hace?

Respuesta: Es algo que se lleva dentro. Sobre todo, hay que tener curiosidad para indagar el por qué de las cosas y ser bastante idealista. También es necesario pasar por un proceso largo de formación que conlleva esfuerzos y sacrificios. Realizar mi carrera profesional en empresas pioneras, y compartir vivencias con investigadores de gran talla, me ha inspirado y enseñado a disfrutar cada día más de mi trabajo.

P: ¿Qué cualidades debe tener un buen investigador?

R: Imaginación, automotivación y autocrítica, intuición, ingenio, poder de abstracción, curiosidad, persistencia, mente abierta, clara y desafiante.

P: ¿En qué consiste su trabajo en el Microsoft Research Center de Cambridge?

R: Hacemos investigación y desarrollo de productos avanzados en las áreas de Internet, multimedia y redes móviles. Nuestra labor consiste en influenciar la estrategia de Microsoft en temas técnicos y aportar ideas, crear patentes y concebir nuevos productos.

P: ¿Qué área de investigación le quita el sueño?

R: Las redes móviles son uno de los campos que más me apasionan. Comunicarse y compartir información es una de las principales necesidades del hombre, ya sea para intercambiar sentimientos, aprender de otras culturas, hacer negocios, o dar a conocer avances científicos. Además, son el sistema circulatorio de nuestro planeta. Su importancia radica en que permiten llevar a sitios remotos la información que antes estaba al alcance de unos pocos. Ahora estoy muy interesado en redes inalámbricas ad-hoc que se autoconstruyen y se autoconfiguran sin necesidad de intervención humana para crear, en cuestión de segundos, una red de datos inalámbrica con componentes baratos, que no requiere equipos tradicionales.

P: ¿Cuáles son las principales tendencias en esta área?

R: Por una parte, están los operadores de telefonía que desarrollan sistemas celulares inalámbricos de tercera generación (Wireless-WAN) que proveen gran cobertura y mediana velocidad como GPRS o UMTS. Por otra, las tecnologías inalámbricas locales (Wireless-LAN) que ofrecen poca cobertura pero altas velocidades. Existe un gran esfuerzo investigador para integrar ambas tecnologías y disponer de sistemas híbridos de telefonía y de datos más económicos y robustos. Otra área muy interesante es la de sistemas móviles de datos ad-hoc, que utilizan protocolos distribuidos para coordinar varios terminales de usuario y proveer un sistema más versátil. Esta tecnología permite la implantación de redes inalámbricas mediante el uso de pequeños dispositivos que funcionan como wireless routers. Entre otras aplicaciones, las redes ad-hoc se pueden utilizar para reestablecer de manera rápida servicios de telefonía y de datos en zonas donde se ha producido una catástrofe y las infraestructuras tradicionales están fuera de servicio.

Una nueva idea nace a partir de la amalgama de información que absorbemos continuamente y del trabajo duro

P: ¿Facilitarán estos avances la vida de las personas?

R: Cuando dispongamos de redes inalámbricas de bajo coste y que se puedan autoconstruir con dispositivos pequeños y baratos, entraremos en una nueva era de las telecomunicaciones. La red inteligente revolucionará nuestro día a día: será parte de nuestras casas, sitios de ocio, medios de transporte... En lugar de tener que decirle a la red quiénes somos o qué queremos, ella nos identificará a través de sensores y nos ayudará a tener una mejor calidad de vida. Por ejemplo, al entrar en el supermercado podrá reconocer quién soy, descargar el listado de mis compras del último año, conectarse con mi frigorífico y comprobar, por ejemplo, que la leche ha caducado. Además, al acceder a mi agenda, la red local me avisará que mañana es el cumpleaños de mi mujer y me recordará que tengo que comprar una tarta. Además, a través del móvil, podré recibir un mensaje con todas estas sugerencias y con las promociones que me interesan para abaratar la cesta de la compra.

P: ¿Estarán las nuevas aplicaciones al alcance de todos?

R: Depende de lo útiles que sean. Con el tiempo, las tecnologías que son necesarias se producen en masa y su coste baja. En Microsoft Research, nuestra misión es crear aplicaciones y productos que sean económicos y accesibles, con el objetivo de acortar al máximo los tiempos necesarios para que estén disponibles en el mercado.

P: Tiene en su haber varias patentes. ¿Cómo ha conseguido descubrir cosas nuevas?

R: Es imprescindible estar al día de las últimas investigaciones y tecnologías. Generalmente hay varios grupos en el mundo pensando en el mismo problema. Encontrar la solución primero, para poder patentarla, es cuestión de meses, semanas o días. Ser capaz de descubrir algo requiere plena dedicación y mantener la mente despierta.

P: ¿Cómo es el proceso de gestación de un nuevo producto?

R: Los investigadores de Microsoft estamos en contacto continuo con los grupos de desarrollo y con los arquitectos de software. De ellos aprendemos el estado de cada producto, las necesidades de los clientes, la dificultad y el coste de llevar una idea a la práctica. También asistimos a conferencias, cooperamos con universidades y nos mantenemos al minuto de las últimas tecnologías. Una nueva idea nace como consecuencia de esta amalgama de información que absorbemos continuamente y del trabajo duro.

P: ¿Cómo es su día a día?

R: Antes de ir a trabajar reviso el e-mail. Luego, suelo tener reuniones con los investigadores de la Universidad de Cambridge y con los grupos de desarrollo del centro de I+D de Redmond. También escribo artículos y trabajo en el laboratorio, donde implemento mis ideas para crear prototipos. La investigación requiere dedicación continua. Hay momentos de soledad y frustración, sin embargo, tener libertad para crear y saber que tu esfuerzo puede tener un impacto en la vida de las personas, es lo que más me motiva.