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En 2004, Ricardo Varela fue elegido el mejor programador universitario europeo por la EMEA Internships de Microsoft. ¿El premio? pasar el verano en el cuartel general de la compañía en Redmond (EEUU) y trabajar en los proyectos de desarrollo de la multinacional, una experiencia que le ha marcado para siempre.
Texto: Susana Velasco
Imagen: Mónica Bujalance

Ricardo Varela es, sobre todo, ‘Phobeo’, apodo que el estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Sevilla utiliza en el ambiente informático. A este joven de 24 años, que ocupó el primer puesto entre 15 seleccionados de toda Europa para pasar el verano en la sede central de Microsoft en Redmond, le fascinan los juegos de palabras: "phobeo es la transliteración de un verbo griego que significa a la vez atemorizar y tener miedo", explica.
No parece que al madrileño afincado en Sevilla le asuste mucho eso de programar. Confiesa que es lo que más le divierte. "A los 11 años empecé a trastear con los Spectrums y Ataris de mis amigos. Descubrimos el lenguaje Basic y empezamos a investigar". Cuando su padre se compró un PC 286, con pantalla en blanco y negro, Ricardo creó sus primeros programas. "Recuerdo que, para organizar mi colección de 60 libros, hice una aplicación con la que podía hacer búsquedas por título, autor y hasta saber en qué estantería lo había dejado. Es lo que yo llamaría un exceso tecnológico, pero lo divertido fue hacerlo. El hecho de que sirva para algo o no es secundario", asegura.
Se confiesa defensor de la convivencia entre el software libre y el privado, admirador del informático Don Box y ferviente partidario de .NET.
En la última fase de las pruebas de selección para la obtención de la beca EMEA de Microsoft, le preguntaron qué haría si Bill Gates le diera 1.000 millones de dólares. Ricardo respondió que se dedicaría a crear un equipo para portar .NET a otras plataformas. "En mi opinión, la compañía debería permitir que hubiera versiones de .NET para otros sistemas. De este modo, habría más empresas que pensarían seriamente en invertir en .NET", explica Varela, que sólo tiene halagos para esta plataforma: "Con .NET, Microsoft ha utilizado todo lo bueno que aportó Java, lo ha multiplicado por diez y le ha sumado mejor rendimiento, soporte multilenguaje y una orientación total a XML e Internet", añade.
Pero en Redmond, el objetivo de Ricardo fue otro: "Colaboré en el equipo de aplicaciones de Windows Mobile, la plataforma que integra dos dispositivos que pueden utilizarse como teléfonos móviles: los SmartPhones y las PocketPC Phone Edition, que son como agendas electrónicas con teléfono. Yo trabajé en el desarrollo de dos aplicaciones para la próxima generación de estos dispositivos: una para utilizar el móvil como un módem conectado al ordenador y otra que permite que los operadores puedan embeber aplicaciones dentro de las tarjetas SIM de los teléfonos".
Es increíble ver cómo funciona por dentro una factoría de software como Microsoft |
Redmond: una experiencia única
Ricardo resume su estancia en Redmond con una frase: "Todo programador debería estar aquí una temporada. Es increíble ver cómo funciona por dentro una factoría de software como Microsoft. La cultura de empresa está orientada a que los desarrolladores se sientan a sus anchas. Tienes al alcance de la mano los dispositivos más raros, los libros, la formación y todo lo que te haga falta. Eso sin mencionar que algunas de las personas que trabajan contigo son las que han escrito el software que usas todos los días, o los libros que te has leído antes de venir aquí. ¡Y están disponibles hasta para tomarte un café!".
Pero para disfrutar de esa experiencia, Ricardo tuvo que pasar por un duro proceso de selección. "Tras las primeras pruebas, me enviaron un billete de avión a París para las entrevistas personales. Fue una hora y media de preguntas sobre mi vida, estudios y proyectos. Me plantearon todo tipo de problemas de lógica y de programación. Fue toda una experiencia. Una vez que te quitas de encima la presión resulta bastante divertido". Ricardo se enteró más tarde de que había sido el único candidato en terminar el problema de programación, y en un tiempo récord. "A Larry Morris, jefe de desarrollo de Windows CE le gustó mucho mi rendimiento en la entrevista y me eligió para su equipo. Por lo visto, quedé el primero de los 15 europeos que finalmente fuimos seleccionados para ir a Redmond", dice.
Un futuro prometedor
Antes de terminar sus tres meses de estancia en EEUU, Microsoft ofreció a Ricardo un trabajo en la compañía. "Por ahora he tenido que decir que no. Cuando termine la carrera, quiero estudiar un Máster en Sistemas Distribuidos. Además, tengo algunos proyectos en Europa como parte de mi colaboración con la sección de estudiantes del IEEE". Es posible que Ricardo acepte la invitación de Microsoft de volver a Redmond el verano que viene. "Ya veremos qué pasa después", asegura esta joven promesa de la informática, que siente gran atracción por la docencia. "Me encanta enseñar. Si tienes un don para programar es fantástico poder explicar a otros cómo se hace". Por eso, tiene la intención de seguir haciendo una de las cosas que más le gusta: dar conferencias en institutos y universidades. Ahora, lo hará con su título de Mejor Programador Europeo. "No creo merecerlo y me da cierta vergüenza. Conozco mucha gente que podría recibir esa consideración", asegura.
Ya está abierta la inscripción para participar en EMEA Internships 2005. Un año más, Microsoft seleccionará estudiantes de los últimos años de carreras técnicas de universidades de Europa, Oriente Medio y África. Los afortunados tienen la oportunidad de integrarse durante tres meses en equipos de desarrollo y prueba de software del Campus de Investigación y Desarrollo de Microsoft en Redmond (EEUU), la sede central de la compañía. Trabajarán en proyectos reales y al mismo nivel que otros empleados, estarán en contacto directo con las más avanzadas tecnologías y tendrán la posibilidad de ser seleccionados para ocupar un puesto en la sede de Microsoft o en cualquier subsidiaria de la compañía en el mundo.