Bancaja autofinancia su consolidación

Basado en Microsoft Virtual Server 2005, el proyecto de consolidación llevado a cabo por Bancaja ha logrado recuperar 30 servidores, al confiar estratégicamente servicios de misión crítica a Windows Server 2003.

Texto: Fernando Jofre
Foto: Juan C. Barberá


José García, Francisco Martínez, José Manuel López y Francesc Quiles (de izquierda a derecha)

Muchas organizaciones de hoy en día necesitan soporte para aplicaciones antiguas o heredadas —como las desarrolladas sobre Microsoft Windows NT 4.0 o Microsoft Windows 2000— para ejecutarlas en nuevas y más eficientes plataformas de hardware y software. Además, con una infraestructura de Tecnologías de la Información (TI) optimizada, la consolidación de servidores reduce las inversiones en hardware de servidor, así como sus tareas de administración.

“El departamento de Soluciones de Microsoft colabora con las grandes empresas de todos los sectores y las organizaciones públicas para optimizar el uso de las TI, con el fin de que puedan materializar con éxito los objetivos de cada negocio”, comenta Salvador Sánchez, gerente de Soluciones de Infraestructura del departamento y responsable en Microsoft del proyecto. “Y todo ello, manteniendo e incrementando las ventajas competitivas, al menor coste posible y asumiendo riesgos gestionables”, añade Sánchez.

Una de las primeras necesidades de los clientes, que se traduce directamente en beneficios económicos y tecnológicos, se centra en la consolidación de servidores.

Posibles estrategias
Cuando se habla de consolidación de sistemas, lo primero que hay que tener en cuenta es que existen dos escenarios alternativos: consolidar lo que ya se tiene (consolidación hacia atrás), o evolucionar en un entorno ya consolidado.

Según la clasificación que hacen los principales analistas del mercado, en el primer escenario uno se puede encontrar ante cuatro estrategias posibles.

En primer lugar, está la consolidación lógica, en la que se centraliza la gestión de sistemas críticos para el negocio, así como las aplicaciones. Se caracteriza sobre todo por su efectividad, su sencillez y por proporcionar un retorno rápido de la inversión.

En segundo lugar, está la geográfica, propia de grandes corporaciones con numerosos centros de proceso de datos (CPDs), que tras moverlos a una sola ubicación aportan no sólo beneficios de gestión, sino también los derivados de la venta de inmuebles (donde estaban ubicados los CPDs reabsorbidos). La complejidad de este caso ya empieza a ser elevada.

A continuación está la denominada estrategia de homogeneización, que consiste en consolidar atendiendo tareas o cargas de trabajo homogéneas distribuidas entre servidores, como por ejemplo el correo o los servidores de ficheros.

Y la cuarta y última —quizá la más complicada según las experiencias prácticas—, es la consolidación de cargas heterogéneas o mixtas, tradicionalmente conseguidas en entornos high-end, como pueden ser los mainframes. Este tipo de operaciones son las que más se resistían a las grandes corporaciones.

“Ante todo planteamiento teórico, la realidad nos dice que casi todo proyecto de consolidación (convergencia de servidores y servicios), puede reunir piezas de cada una de las estrategias para lograr efectividad en costes y tiempo”, indica Salvador Sánchez.

Casi todos los proyectos pueden reunir piezas de las tres estrategias: consolidación lógica, geográfica y homogeneizadora

Bancaja: pionera con éxito
En un sector de alta criticidad, Bancaja fue pionera en la adopción de las últimas tecnologías servidor de Microsoft (lo que se conoce como Early Adopter). Esta experiencia ejemplifica el éxito tras la consolidación según la estrategia y la visión de la compañía de Redmond en la concepción de la gestión óptima y simplificada de la informática empresarial, basada en tres pilares fundamentales: ahorro de costes, disponibilidad y creación de valor.

Bancaja es una entidad financiera que tiene sus raíces en 1878. De naturaleza fundacional y carácter benéfico-social, conjuga el espíritu social de las entidades de ahorro con los criterios de gestión propios de la banca comercial. Su objetivo es ofrecer un modelo propio de productos y servicios, acorde con una filosofía empresarial basada en la satisfacción del cliente.

Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante, Bancaja, nace de la fusión de varias cajas de ahorros de la cuenca mediterránea: un grupo que comprende el Banco de Valencia —entidad de tamaño medio con más de 300 oficinas—, compañías de seguros, inmobiliarias y agencias de viajes. En la actualidad es la tercera caja de ahorros de España y el séptimo grupo del sistema financiero español —cuenta con 938 oficinas (312 fuera de la Comunidad Valenciana), 1.236 cajeros automáticos y más de 5.000 empleados—.

Para Francisco Martínez, jefe de proyectos de Arquitectura de Redes de Bancaja, lo que está sucediendo en los sistemas de información en el sector financiero es que hay una bipolarización palpable: por un lado, en la parte host predominan los mainframes de IBM, mientras que en los puestos cliente el liderazgo es de los sistemas operativos desktop de Microsoft, con Windows XP Professional como su máximo exponente. Ambos extremos están empujando hacia el mundo del middleware.

Al mismo tiempo, se está viendo cómo en el entorno Windows se están mejorando los parámetros de disponibilidad, rendimiento, seguridad, escalabilidad y control, muy significativamente sobre todo en los últimos años.

El punto de partida
Como consecuencia de estas dos ideas, los responsables de Bancaja decidieron hacer una aproximación al estado real de la tecnología Wintel como un entorno crítico. “No lo consideramos como una opción puntual para resolver una necesidad táctica, sino como un posicionamiento estratégico”, aclara Francisco Martínez.

En las oficinas hay redes locales con servidor Windows NT no dedicado, y en las redes se incluyen los cajeros, que las utilizan únicamente como transporte —dado que no se pueden ver por razones de confidencialidad—. Estos servidores representan un alto grado de criticidad, tienen un coste elevado, requieren recursos importantes en materia de administración y es preciso hacer un mantenimiento constante de ellos.

Por otro lado, en Servicios Centrales hay 70 servidores Windows que están además distribuidos en varios edificios. La configuración de partida de esta arquitectura de red obligaba a multiplicar las tareas relacionadas con tolerancia a fallos, las copias de seguridad, el almacenamiento, la gestión de las licencias, el suelo técnico, la administración, la explotación y la monitorización.

Al analizar en profundidad la situación a la que se había llegado con esta estructura de servidores, se llegó a la conclusión que en servicios centrales había 1,2 terabytes de capacidad de almacenamiento sin utilizar, de los cuales muchos ni siquiera se podían aprovechar. Además, el 70 por ciento del uso de las CPU estaba inutilizado, a lo que se sumaban 16 Gb de RAM, 70 licencias NT Server y Windows 2000, 20 tipos de licencias repetidas (de SQL Server, accesos a DB2, SNA, Notes...), 5 clusters (dedicados al servicio venta de entradas, reconocimiento de voz para el call-center, acceso a DB2, SNA y Lotus Notes), así como 45 unidades de cinta DLT/DAT también desaprovechadas.

Según Martínez, “si se llegó a esta situación quizá fue porque, habitualmente, los entornos microinformáticos han tenido un crecimiento desordenado que atendía puntualmente a necesidades específicas. También porque cuando se añade un servidor Wintel no siempre se le da la importancia que luego adquiere en la realidad”.

El objetivo de Bancaja era considerar una nueva estrategia de infraestructura corporativa, basada en servidores Wintel

El objetivo: consolidación Wintel
El objetivo de los responsables de Bancaja era, por lo tanto, la infraestructura; eliminar el mayor número de servidores departamentales de las oficinas y de los servicios centrales, y considerar seriamente una nueva estrategia de infraestructura corporativa basada en servidores Wintel como un entorno crítico e importante, equiparable a los tradicionales tipo host, pero basado en tecnologías estándares no propietarias. Con ella se podría dar soporte a oficinas y servicios centrales, al estar dotada de los elementos y recursos necesarios para la monitorización, óptimo rendimiento y mantenimiento del negocio.

“No somos una empresa tecnológica, y como muchas otras, pretendemos siempre seguir estirando la goma, porque para nosotros, la tecnología no es un fin en sí mismo, sino un medio para ofrecer al mercado nuestros productos”, comenta Francisco Martínez. “Por ese motivo, y con la condición expresa de autofinanciarnos, la dirección aprobó el proyecto de Consolidación de Servidores sobre Windows Server 2003”, añade. Sin embargo, la dirección de Bancaja argumentó: “Si con los nuevos servidores dices que vas a ahorrar dinero, no me pidas que me lo gaste”. La idea, pues, era recuperar 30 servidores, 15 de ellos por virtualización. De esta forma se podrían comprar otros nuevos.

Así, la consolidación se abordó desde un punto de vista totalmente realista, hay cosas en las que tiene sentido la virtualización y otras en las que no es factible: si algo se puede realizar en la misma máquina, ¿por qué cambiar?

Aplicando Microsoft Virtual Server 2005 sobre Windows Server 2003, se lograron los objetivos propuestos en muchos escenarios empresariales presentes en la organización: si como punto de partida tenían cinco máquinas con Microsoft SQL Server, ahora con sólo dos en cluster es posible brindar el mismo servicio.

En cuanto a los servidores de ficheros, se recuperaron diez, ubicados en diferentes edificios. Los tres servidores de fax de los que disponían, pasaron a ser uno solo. Además, se revisaron los dedicados a conexión con el host, y se recuperaron otros dos en estas tareas de integración de sistemas.

Por otro lado, aprovechando otros escenarios de virtualización, se adaptaron algunas operaciones que tenían en producción, como los servicios de firewall, el directorio LDAP y algunas aplicaciones departamentales, vigilando ante todo el uso intensivo del disco duro. Además, se recuperaron otros nueve servidores de preproducción: los de departamentos de desarrollo, teledistribución, gestión del fraude, monitorización y SQL Server.

El proyecto, llevado a cabo durante el año 2004, desde marzo hasta diciembre, ha supuesto 250 días / hombre. Para acometerlo se han adquirido cinco servidores HP de alta redundancia, biprocesadores, con 4 Gb de RAM y poca capacidad de disco duro, a lo que se ha sumado una cabina externa de discos duros de 1,4 Tb.

“Como resultado, se han recuperado 30 servidores, de los que 18 son válidos para abrir nuevas oficinas. De ahí se ha sacado el dinero para el proyecto”, explica Francisco Martínez. “Otros 12 se han utilizado en entornos distintos, aprovechando tarjetería, discos duros, memoria, o licencias de productos de software”, concluye.


Enlaces de interés:
www.bancaja.es
www.microsoft.com/spain/virtualserver


¿Por qué Microsoft Virtual Server 2005?

Tras realizar pruebas piloto y analizar varias alternativas, los criterios para seleccionar la tecnología de virtualización de Microsoft frente a otras propuestas del mercado fueron fundamentalmente dos. Por un lado, el sentido común: lo que se iba a virtualizar era tecnología de Microsoft. Para Francisco Martínez, jefe de proyectos de Arquitectura de Redes de Bancaja, añadir un producto de terceros podía suponer que, en el caso de tener problemas, nadie supiera quién lo tendría que solucionar. La segunda razón fue meramente tecnológica: hace unos meses, la tecnología de Microsoft Virtual Server era superior a la de otros productos, contaba con una API (Application Programming Interface) y la administración centralizada era mucho más cómoda e integrada.

A pesar de llevar relativamente poco tiempo en funcionamiento —alrededor de un semestre en algunos departamentos— la experiencia práctica tras la consolidación, en lo que respecta a disponibilidad y calidad de servicio, puede resumirse en una total ausencia de problemas: todo ha funcionado tal y como se esperaba.