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Integrar los datos de cualquier paciente en una historia digital de salud única: gracias a la tecnología y al asesoramiento experto de Microsoft, el Servicio Andaluz de Salud ha logrado gestionar de forma rápida y eficaz la información sanitaria.
Texto: Nuria Cardoso
Imagen: Manuel Roca

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) cuenta con 29 hospitales, más de 1.600 centros (1.452 de atención primaria, 110 de especialidades y 120 de salud mental) que atienden a más de 10 millones de personas. Estas cifras dan una idea de lo compleja que resulta su gestión. Por ello, las Tecnologías de la Información son una herramienta esencial para optimizar los recursos y ofrecer a la población servicios de salud de calidad. En este marco ha nacido Diraya, una solución revolucionaria con la que se pretende superar el uso de sistemas de información fragmentarios y no relacionados entre sí.
“El objetivo de Diraya es integrar todos los datos sanitarios de un ciudadano en una historia digital de salud única, de modo que los profesionales que asisten a un mismo paciente puedan acceder a su información clínica desde cualquier centro de atención andaluz, simplemente introduciendo las referencias de la tarjeta sanitaria del usuario”, explica Antonio Llergo Muñoz, director regional de Recursos Informáticos del SAS.
Una sólida base tecnológica
La solución está integrada por varios módulos, entre los que destacan el de Citación y el de Prescripción. El primero gestiona las agendas de atención primaria, las consultas externas y las pruebas diagnósticas. “Junto con el Módulo de Admisión de Urgencias y el futuro Módulo de Admisión Hospitalaria, facilitará el control del flujo de pacientes y la coordinación eficiente de todas las actuaciones de diagnóstico y tratamiento”, afirma Llergo. De hecho, gracias al Módulo de Citación ha sido posible implantar el servicio Salud Responde, donde se centralizan las citaciones de atención primaria, lo que agiliza enormemente el proceso.
El segundo módulo, del que también se benefician las farmacias —a través del Módulo Web de Dispensaciones—, posibilita la ejecución de recetas electrónicas, un nuevo modelo de prescripción y distribución de medicamentos. Gracias a este sistema, los enfermos crónicos no tendrán que desplazarse hasta el centro de salud para renovar los tratamientos prescritos.
La columna vertebral de Diraya es la tecnología Microsoft. La solución presenta una arquitectura centralizada para los establecimientos de atención primaria, de modo que los profesionales acceden a las aplicaciones vía Microsoft Terminal Services y Citrix Metaframe. Estos servicios incluyen los historiales y las bases de datos de los usuarios. Por su parte, para los hospitales se ha instalado una arquitectura distribuida, de modo que las aplicaciones como Urgencias y Consultas Especializadas residen en las bases de datos del centro asistencial. Las soluciones y los servicios que componen Diraya son accesibles desde clientes Windows, a través de HTML o mediante servicios web. Para el intercambio de información, Diraya utiliza XML y protocolos estándar como HTTP y SOAP. Las aplicaciones y componentes de negocio están construidos sobre Microsoft COM+, IIS y .NET. Y, por último, los más de 500 servidores corren sobre Microsoft Windows Server 2000 y 2003.
Asesoramiento experto
Aunque el aporte tecnológico de Microsoft ha sido clave, la asesoría de Microsoft Services en la fase de implantación y extensión de Diraya ha sido igualmente importante. “Los comienzos de Diraya fueron difíciles debido a la complejidad del proyecto, no sólo por su volumen y criticidad sino también por los diferentes agentes que lo componen: desarrolladores, técnicos de sistemas y de hardware, etcétera”, asegura Llergo. Esta dificultad hizo que durante el despliegue de la solución aparecieran problemas de estabilidad y rendimiento que tuvieron una gran repercusión, puesto que afectaron al nivel de servicio. Fue en este momento cuando entró en acción Microsoft Services.
Los profesionales pueden acceder a la información clínica de un paciente desde cualquier centro de atención andaluz |
Los consultores de este área definieron, junto al SAS y los socios del proyecto (Indra, Fujitsu y Accenture), tres líneas de actuación para responder a las necesidades presentes y futuras de Diraya. El objetivo era triple: resolver los problemas que habían surgido, evitar que se repitieran en el futuro y mejorar el uso de los productos y las tecnologías de Microsoft.
Así, la primera medida que adoptaron fue la revisión tecnológica de Diraya, tanto a nivel de aplicación como de infraestructura. Tras esta evaluación, el equipo de trabajo propuso una serie de recomendaciones sobre el uso de las tecnologías de Microsoft.
La segunda línea de actuación consistió en el control y monitorización del servicio, con el fin de anticipar los problemas, facilitar el diagnóstico, analizar patrones de comportamiento del sistema y mejorar el conocimiento sobre su funcionamiento y utilidades. Para ello, se implementó un programa piloto de monitorización basado en Microsoft Operations Manager 2005.
Por último, se colaboró en el diseño e implantación de pruebas de rendimiento y de carga, que permitieron detectar los puntos de mejora de la solución. Adicionalmente, se hicieron recomendaciones en los ámbitos de arquitectura, infraestructura, aplicaciones, directorio activo, monitorización, integración de aplicaciones y orientación a servicios.
Nuevas líneas de colaboración
El resultado de la actuación de Microsoft Services fue la estabilización, en menos de un mes, de la solución. “Una de las claves del éxito ha sido el total alineamiento de los consultores de Microsoft con el proyecto, que comprendieron desde el primer momento nuestros objetivos y prioridades, así como la idiosincrasia de nuestro negocio”, destaca Llergo.
Los consultores de Microsoft comprendieron desde el primer momento nuestros objetivos y prioridades, así como la idiosincrasia de nuestro negocio |
A raíz de este trabajo, se han abierto con el SAS nuevas líneas de colaboración destinadas a la integración de aplicaciones corporativas y arquitectura orientada a servicios .NET y Microsoft BizTalk Server; al control y monitorización de Diraya, con definición de proyectos y diseño de Microsoft Operations Manager y, por último, al diseño de un directorio activo.
“De cara al futuro, los principales retos que nos planteamos son la extensión de Diraya no sólo a las consultas externas y las urgencias, sino también al resto de servicios que presta el hospital, así como a todos los temas relacionados con la movilidad, tanto de los profesionales como de los ciudadanos”, adelanta Llergo.
A los beneficios que Diraya ofrece a los pacientes cabe añadir otro muy importante: su aporte a la investigación científica. “Esta herramienta de gestión se constituye como el núcleo del sistema de información del ámbito asistencial y, por tanto, proporcionará una importantísima base de conocimientos de indudable valor en la investigación clínica y epidemiológica”, concluye el directivo del SAS.
Para solventar los problemas surgidos durante la estabilización y despliegue de Diraya, Microsoft conformó un equipo integrado por Luis Gómez, gerente técnico de Cuenta, Daniel Urbina, ingeniero de soporte a Soluciones, y Álvaro Mateos y Julián Delgado, consultores de Microsoft Services. “Nos encontramos con una aplicación compleja, fruto de la evolución de varios sistemas informáticos, y de una gran magnitud, ya que gestiona historias clínicas de más de 9 millones de usuarios”, explica Urbina.
Para la detección y corrección de errores se siguieron tres pasos: primero, el aislamiento e identificación de los defectos, con técnicas como el análisis de volcados de memoria y herramientas de depuración; segundo, la reproducción de los problemas para poder describir las incidencias y solicitar la ayuda de los ingenieros de soporte, y tercero, las pruebas y la implementación de las soluciones propuestas.
“Una vez estabilizado el sistema, es necesario que cualquier modificación o actualización futura siga el proceso de gestión de cambios definido por el SAS, que incluye tests de carga y estrés en el entorno de preproducción”, señala Delgado. “De igual forma, la monitorización forma ahora parte de los procesos de operaciones y aporta información sobre la salud del sistema, anticipándose a posibles problemas e integrándose con los servicios de alerta”, concluye Mateos.