
En un incendio, una inundación o cualquier otro tipo de desastre puede perder sus coches, su casa, su ordenador u otras pertenencias como aparatos eléctricos y música o incluso una caja de zapatos llena de fotos de la familia. Cuando intente remplazar esas pérdidas, puede ser de gran ayuda si puede conservar algo de documentación sobre las cosas que posee—recibos, fotografías recientes o la información sobre cuándo o dónde compró u obtuvo los artículos más caros. La compilación de toda esta información, incluso si está toda disponible, va más allá de la capacidad de la mayoría de los mortales.
Hay otra forma de documentar sus pertenencias para que sirvan de refuerzo para las fotos y los recibos. Grabe una película digital de sus propiedades.
Si utiliza una cámara de video digital, puede grabar los artículos que posee y editar la película con la ayuda de software de edición de video digital como por ejemplo Movie Maker 2, que es una descarga gratuita incluida en Windows XP Service Pack 2. Después puede copiar la película ya editada en un CD, que se puede utilizar como prueba parcial de que poseía los artículos que reclamaba. Puede (y debe) guardar el CD en algún lugar seguro—una caja de seguridad, una caja a prueba de fuego, la casa de un amigo de confianza o enviar por correo una copia a su agente de seguros.
Nota: El hecho de ir guardando documentación sobre sus bienes podría convertirse en un hábito regular. Podría actualizar su archivo, por ejemplo, todos los otoños cuando cambie la estación o quizá el mismo día en el que cambia la batería del detector de humos. Entonces, una vez que haya creado su primer archivo en video, solo tendrá que ir haciendo grabaciones de sus adquisiciones nuevas para añadirlas a la película. Es un proceso que lleva muy poco tiempo y no supone demasiado gasto — sobre todo si considera cuál podría ser el coste derivado de no hacerlo.
Qué va a necesitar:
| • | Una cámara de video digital |
| • | Una grabadora de CD |
| • | Software de edición de video digital |

Una vez que tenga la cámara digital cargada y en sus manos, dé un paseo por la casa y sus propiedades y grabe todo lo que tiene. Vaya narrando a medida que graba incluyendo tantos detalles de cada uno de los artículos como pueda:
| • | Dónde y cómo adquirió u obtuvo algo |
| • | La fecha en la que lo obtuvo |
| • | Cuánto pago por ello |
| • | Cuál es su valor aproximado a día de hoy |
| • | Cuánto podría costar remplazarlo |
Una vez que ya tiene la primera grabación, ya solo le quedan algunos pasos por hacer.
1.Transfiera la película de la cámara al ordenador siguiendo las instrucciones que vienen incluidas en el software de edición de video digital. Va a necesitar algún tipo de cable de transferencia compatible tanto con la cámara como con el ordenador—USB, FireWire (también denominado IEEE 1394), o un vídeo análogo si está utilizando una cámara análoga. (Si su ordenador no ofrece soporte para el tipo de cable de video que utiliza su cámara, puede comprar una tarjeta PC para añadir esta capacidad.)
2.Edite la película. Recuérdelo, el público objetivo de esta grabación es el agente de seguros. Es poco probable que le interesen los efectos especiales, las transiciones de una imagen a otra u otras técnicas de edición impresionantes que puede haber aprendido. Si tiene prisa, puede pasar por alto todo el proceso de edición y pasar al paso siguiente. Sin embargo, si edita la película, puede guardar el proyecto y luego irle añadiendo las grabaciones nuevas que vaya haciendo para ir actualizando el video.
3.Copie la película en un CD o en un DVD (CD es la opción más barata). Puede hacerlo a través del software de edición de video. Si no siga las instrucciones de la grabadora de CD o DVD.
4. Eche un vistazo a su CD o DVD para asegurarse de que toda la grabación que hizo está recogida.
5. Haga una copia de la película y envíela a su agente de seguros. Guarde la otra copia en un lugar seguro, fuera de su casa.
Si tiene una cámara digital no hay ninguna razón por la que no debería utilizarla para grabar un documento gráfico de sus propiedades. Con un poco de suerte, nunca va a necesitar ni el CD ni el DVD, pero si algún día lo necesita agradecerá el poder disponer de él.