Lo que una red de oficina pequeña o doméstica puede hacer

Publicado: mayo 3, 2004 | Actualizado: agosto 25, 2004
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Adaptador de red
Un dispositivo que sirve para conectar un equipo a una red. A veces a este depositito se le llama una tarjeta de adaptador o tarjeta de interfaz de red.

MODEM de cable
Un MODEM que conecta un equipo a un servicio de cable de televisión que ofrece acceso a Internet.

DSL
(Digital Subscriber Line); Una tecnología que incrementa enormemente la capacidad de cables telefónicos ordinarios para poder transmitir información digital.

Concentrador
Un dispositivo de hardware que sirve para conectar los componentes de la red en un sitio central y transferir datos entre ellos.

Puerto USB
El Puerto de conexión del equipo o la interfaz para conectar dispositivos como por ejemplo un teclado, un ratón, una impresora, un escáner o un equipo telefónico. Gracias a los USBs se pueden conectar y desconectar dispositivos al equipo sin tener que desenchufarlo.

Hace diez años, o incluso cinco, las palabras "red informática " traían a la mente de la mayoría de la gente una imagen de laboratorio científico, oficinas burocráticas gigantes o como mínimo habitaciones sin ventanas donde una serie de tipos extraños se esconden del resto de la humanidad. Esto ocurría especialmente si acababas de mencionar que eras el orgulloso dueño de un PC completamente nuevo. Pero al igual que el PC nuevo, las redes se han escapado del laboratorio y la oficina y han entrado en nuestras casas.

En la actualidad la mayoría de los hogares tienen como mínimo un ordenador. Mientras que "el resto de la humanidad" no estamos empezando a dar cuenta de que una red informática podemos:

Compartir una conexión de Internet. Todo el mundo puede navegar al mismo tiempo.

Compartir impresoras y otro hardware. Como varios escáneres u otro tipo de periférico.

Compartir archivos. Sin tener que ir hacia adelante y hacia atrás o tener que esperar por un correo electrónico.

Participar en juegos con otros usuarios. Impresione a sus padres, divierta a sus hijos.

Incluso aunque haya adquirido su PC hace relativamente poco tiempo, quizá ya sepa que si establece una red entre sus equipos puede hacer todas estas cosas. Lo que a lo mejor no sabe es lo asequible y sencillo que es establecer una red en casa.

¿Quién necesita una red?

Quizás crea que no necesita una, incluso aunque los beneficios derivados suenen tentadores. Pero si tiene un negocio pequeño o una casa con mucha actividad informática, debería empezar a considerar seriamente lo de crear una red. Para poder crear una red necesita algo de hardware que no viene incluido en su PC, y crear una red puede llevarle prácticamente un día entero. Pero si consideramos las ventajas con detenimiento, podrá ver como su inversión modesta termina siendo rentable.

Las pequeñas empresas son las que más claramente necesitan una red: el funcionamiento se ralentiza cuando la gente necesita compartir archivos o impresoras o una conexión a Internet. Adquirir más hardware (impresoras, por ejemplo) o conexiones de Internet es más costoso, compartir archivos mediante su envío lleva tiempo, y el correo electrónico es completamente ineficaz para compartir archivos. Por lo general una red es la única solución realista.

Los usuarios domésticos no siempre comprenden la necesidad tan rápido como lo hacen los propietarios de negocios. Pueden pasar meses antes de que todo el mundo entienda, por ejemplo, que siempre se discutirá quién puede utilizar Internet o la impresora en ese momento preciso. Y los beneficios derivados de compartir archivos simples quizás no sean evidente hasta que los disfrute durante tanto tiempo que ya le parezca algo normal: ya no tiene que subir al piso de arriba para ayudar a su hijo con los deberes, no tiene que intentar encontrar un hueco para sentarse con él a revisar sus ejercicios, puede disfrutar de la música y fotos que tengan en sus equipos sin tener que ocupar espacio en todos los discos duros o sin tener que levantarse de su equipo.

Las ventajas derivadas de compartir archivos se hacen más evidentes a medida que cada vez son más las cosas, el pago de impuestos, por ejemplo, que han pasado de estar en formato papel a formato informático. En los programas como Microsoft® Excel y Word, se pueden editar documentos sin perder el contenido original. Aunque no se encuentren en casa al mismo tiempo, dos personas pueden tener una conversación sobre cualquier cosa en un ordenador. Este tipo de comodidades adquieren una gran relevancia en proyectos que provocan más de un dolor de cabeza y pueden acabar con las tres del tipo, "el problema es que no tuvimos tiempo de sentarnos a hablarlo…"


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